Suplementos: cuáles valen la pena y cuáles son dinero tirado
Una guía honesta desde el mostrador. Qué recomendamos, qué no, y por qué la mayoría de la gente está tomando lo que no necesita.
Vendemos suplementos, así que lo que sigue va contra nuestro propio interés comercial. Lo escribimos igual.
La mayoría de la gente toma lo que no necesita. Multivitamínicos genéricos, quemadores de grasa, colágeno en dosis irrelevantes. Se compra por marketing, no por carencia.
Lo que sí solemos ver que falta, y se nota al corregirlo:
- Magnesio. El déficit más común que vemos. Calambres, tensión muscular, sueño ligero, párpado que salta. En forma de bisglicinato, se nota en dos semanas.
- Vitamina D. Si trabajas bajo techo, es muy probable que estés baja. Afecta al ánimo, a la inmunidad y al dolor musculoesquelético.
- Omega 3. Solo si no comes pescado azul dos veces por semana. Si lo comes, ahórratelo.
- Colágeno con vitamina C. Funciona, pero solo hidrolizado y en dosis reales de diez gramos. Sin vitamina C, el cuerpo no puede sintetizar el propio y estás tirando el dinero.
Lo que no recomendamos casi nunca: quemadores de grasa con estimulantes, detox agresivos con laxantes y cualquier producto que prometa resultados sin cambiar nada más.
La regla que usamos. Un suplemento tiene sentido cuando cubre una carencia real o apoya un proceso concreto que ya estás trabajando. Si no cumple ninguna de las dos, no lo necesitas — y te lo vamos a decir en la asesoría aunque salgas sin comprar nada.
El mejor momento para empezar fue hace un año. El segundo mejor es hoy.
Reserva tu sesión en menos de un minuto. Si prefieres hablar antes, llámanos o escríbenos por WhatsApp.